Triunfos y turbulencias

En el 60 cumpleaños de la UEFA, seguimos con nuestro resumen de cada una de las décadas, en este caso con los 80, época en la que la UEFA vivió alegrías y tragedias.

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En el campo, Inglaterra mandó en la escena europea en la década que se puso en marcha. Los 80 se abrieron con el segundo título consecutivo de la Copa de Europa para el Nottingham Forest FC que, en tres años destacables, llegaron desde la segunda división inglesa para florecer bajo el mandato de Brian Clough. Esta vez, un solo gol fue suficiente para superar a los alemanes del Hamburger SV en Madrid. El punto de vista de Clough acerca del ascenso de su equipo era muy claro: "Cuando gané la Copa de Europa, no arruiné al equipo. Lo hice así por ser un buen gerente, no agité la chequera".

El Liverpool FC superó al Real Madrid CF por 1-0 en París en 1981, y un equipo revelación como el Aston Villa FC hizo que se alcanzasen los seis triunfos ingleses seguidos. El disciplinado entrenador Ron Saunders logró la gloria doméstica antes de salir, y su relativamente desconocido sucesor Tony Barton produjo los bienes. El Villa alcanzó la final de 1982 en Róterdam y batió a un FC Bayern München que era favorito. La racha casi irrompible del Inglaterra fue interrumpida por el Hamburgo, con un gol de Felix Magath que derrotó a la Juventus en Atenas, pero los ingleses volvieron a la cima en 1984. El Liverpool superó a la AS Roma en la tanda de penaltis, y además lo logró en el Estadio Olímpico romano.

La final de 1985 llevó consigo un momento muy oscuro en el fútbol europeo. 39 aficionados perdieron su vida cuando cedió un muro de contención antes del saque inicial en el duelo entre la Juventus y el Liverpool en el estadio de Heysel en Bruselas. El juego en sí siguió adelante, y un penalti transformado por el juventino Michel Platini llevó el trofeo a Italia, pero fue una anécdota en comparación con el trágico evento ocurrido ese día. El desastre hizo que la seguridad y las cuestiones relacionadas con los espectadores se convirtiesen en una prioridad para las autoridades del fútbol en los años siguientes. La UEFA persiguió con intensidad la cooperación de las instancias políticas europeas en particular.

La hora de gloria para la Europa del Este llegó en 1986. El portero Helmut Duckadam paró los cuatro penaltis para llevar a la gloria al FC Steaua Bucureşti ante el FC Barcelona en la tanda de penaltis de la final en Sevilla para llevar la Copa de Europa a Rumanía. Uno de los grandes goles del fútbol, el taconazo de Rabah Madjer, sirvió para que el FC Porto superase al Bayern un año después. 1988 fue sin duda un año de auge para los holandeses, ya que a nivel de clubes el PSV Eindhoven se llevó una dramática tanda de penaltis ante el SL Benfica en Stuttgart para capturar el preciado trofeo.

Un equipo memorable cerró la década con estilo. El talentoso triunvirato holandés formado por Marco van Basten, Ruud Gullit y Frank Rijkaard era parte del irresistible AC Milan que goleó 4-0 al Steaua en Barcelona en 1989. Su mentor fue Arrigo Sacchi, un entrenador que nunca había jugado al fútbol profesional y que había trabajado durante algunos años como vendedor de zapatos. Sacchi repelió a sus escépticos con una espléndida respuesta: "Nunca me di cuenta de que para llegar a ser jinete se tiene que haber sido un caballo primero".

Mientras tanto, en el escenario de las selecciones nacionales, el primer Campeonato de Europa de la década de 1980 fue el primero con ocho equipos. Alemania triunfó en Italia. Dos goles del gigante Horst Hrubesch, apodado 'El Monstruo', finalmente sometió a una resistente Bélgica, que iba de tapada en el torneo. "Teníamos un buen equipo, uno de los mejores de Europa. Era un equipo que era fuerte en todas las posiciones, pero también era un equipo donde los jugadores encajaban y jugamos un fútbol bonito", dijo Hrubesch. Cuatro años más tarde, una ronda final enormemente entretenida en Francia, se vio a unos anfitriones extravagantes, liderados por el carismático Michel Platini, dinamitando el torneo. Platini marcó nueve goles, incluyendo un 'hat-trick' peculiar ante Yugoslavia: un tanto con el pie izquierdo, otro con el pie derecho y otro con la cabeza. Los franceses fueron demasiado fuertes para España en la final de París. "Fue una alegría inmensa ser campeones. Hacer eso delante de nuestros propios aficionados fue la guinda del pastel", dijo el que llegaría a ser Presidente de la UEFA, Michel Platini.

El naranja fue el color más brillante en la República Federal de Alemania en 1988. Holanda dio la bienvenida al legendario Rinus Michels como entrenador, 14 años después de las hazañas de su gran equipo en la Copa Mundial de la FIFA, también en suelo alemán. Michels y las estrellas del Milan Van Basten, Gullit y Rijkaard impulsaron al título de la EURO a una nueva generación excepcional. Los preparativos de los holandeses no siempre eran ortodoxos, como recuerda Gullit. "El día antes de la final (contra la URSS) nos fuimos a un concierto de Whitney Houston. ¿Se lo puede usted imaginar? Por lo tanto, el día de la final dijimos: 'Mira, tuvimos una fiesta, tuvimos a Whitney Houston, y ahora estamos aquí y podemos ganar este trofeo'". Un tanto de Gullit y una impresionante volea de Van Basten casi sin ángulo en la final de Múnich dieron el triunfo los holandeses...

El fútbol femenino forjó su identidad en la década de 1980, con la creación de la Competición Europea de Fútbol Femenino. El torneo inaugural se jugó entre 1982 y 1984, cuando 16 países compitieron por el derecho a disputar una final a dos partidos. Suecia fue la campeona. Noruega ganó la segunda edición en 1987, y la República Federal de Alemania triunfó en 1989. La nueva competición tocó la fibra sensible de manera positiva y se le dio la condición de Campeonato Europeo en la siguiente edición.

Con el fútbol haciéndose más comercial, la UEFA dio vital importancia para reinvertir los fondos generados por sus actividades en un partido. Desde 1987, la UEFA también experimentó un espectacular crecimiento en términos de personal y presupuesto para hacer frente a la expansión global del juego. Fuero los efectos, en particular desde el punto de vista jurídico, de una Europa sin fronteras; en el asunto de los derechos de televisión y el aumento de las técnicas de marketing de un deporte sofisticado. La UEFA continuó organizando cursos técnicos y de árbitros para educar e intercambia conocimientos y experiencias. Se creó un Cómite de Médico en 1986; se permitió la publicidad de patrocinadores en la camiseta de los jugadores en la competición de clubes desde la temporada 1983/84; San Marino fue admitida como la federación número 35 en 1998; y se comenzó a adoptar la nueva tecnología a partir de establecer un banco de datos del fútbol europeo dentro de una secretaría en Berna.

Agosto de 1983 fue trágico cuando el Presidente de la UEFA Artemino Franchi murió en un accidente de coche. Brillante administrador, el fútbol europeo lloró su pérdida. Su sucesor fue el respetado francés Jacques Georges, que dirigió la UEFA mientras se recuperaba de la tragedia de Heysel y fue una importante figurada para que el máximo organismo afrontara nuevos desafíos.

Dentro de la administración de la UEFA y tras una distinguida carrera, el secretario general Hans Bangerter se retiró en 1998 tras tres décadas llenas de éxito. Bangerter entregó las riendas al alemán Gerhard Aigner, que se había unido a la UEFA en 1969 y que logró una gran experiencia a través de las actividades que desarrolló en el organismo, lo cual supuso que fuera el candidato ideal como secretario general. Gerhard Aigner fue una figura esencial para la UEFA en los posteriores años en los cuales el fútbol europeo tuvo un crecimiento explosivo…