El nuevo mundo del fútbol

La UEFA celebra su 60º aniversario y echamos un vistado a la década de los 90, cuando se dio un crecimiento explosivo en el fútbol europeo. Además, las competiciones de la UEFA fueron restructuradas.

Manchester United FC's Ole Gunnar Solskjær celebrates his dramatic winner in the 1999 UEFA Champions League final
Manchester United FC's Ole Gunnar Solskjær celebrates his dramatic winner in the 1999 UEFA Champions League final ©Getty Images

La década de 1990 vio un crecimiento explosivo en el fútbol europeo. Los avances en áreas tales como la televisión, los negocios y las finanzas, el marketing, el patrocinio y la comunicación global cambiaron el juego.

La década comenzó con dos acontecimientos que fueron de gran importancia para el futuro de la UEFA. En primer lugar, en abril de 1990, el sueco Lennart Johansson fue elegido el quinto presidente de la UEFA en el Congreso de Malta. Johansson dirigió el curso de la UEFA a través de este nuevo mundo del fútbol durante los siguientes 17 años.

Luego, en septiembre de 1991, un Congreso Extraordinario de la UEFA en Montreux, Suiza, decidió renovar la Copa de Europa de Clubes. Se consideró que el sistema de sorteos existente producía demasiados partidos, así como la incertidumbre en los clubes a la hora de la planificación o la maximización de las oportunidades comerciales.

En consecuencia, el formato de la competición cambió para la temporada 1991/92, con dos rondas eliminatorias seguidas de dos grupos de cuatro cuartofinalistas y una final entre los dos ganadores de grupo. La UEFA seleccionó un socio, la firma suiza de TEAM Marketing, para manejar la comercialización centralizada de la competición. Tardó varios años (por razones contractuales y estatutarios) antes de que la Copa adoptara el nombre completo de la UEFA Champions League. Sin embargo, la competición se jugó desde 1992 hasta 1993 con su propio logotipo distintivo y el tema musical. El formato fue afinado en las siguientes temporadas, siendo el número de participantes 16 en la temporada 1994/95 y 24 en 1997/98.

Con los derechos exclusivos de televisión que se ofrecen, en combinación con la primera categoría de patrocinio y proveedores, la Champions League disfrutó de un brillante éxito, con las hazañas de las estrellas del fútbol del mundo emocionando a aficionados tanto en los estadios como en la televisión.

En la década de 1990, la competición de clubes más importante de Europa produjo una serie de ganadores: AC Milán (1990), FK Crvena Zvezda (1991), FC Barcelona (1992), Olympique de Marseille (1993), AC Milan (1994), AFC Ajax (1995), Juventus (1996), Borussia Dortmund (1997), Real Madrid CF (1998) y Manchester United FC (1999). La última de esas victorias fue sin duda el más memorable. En un final apasionante, en Barcelona, el FC Bayern München ganaba por un gol y estaba listo para celebrar la victoria cuando el Manchester United contraatacó con dos goles en los últimos segundos para hacerse con una victoria inolvidable.

"Si hay que hacer algo especial, es fantástico hacerlo en el último momento. No fue un accidente, ya que el equipo lo hizo muchas veces esa temporada. Tenían un fantástico deseo de ganar. Tenían un gran espíritu de equipo, un gran sentido de equipo, y se merecían ganar simplemente porque seguían haciéndolo", dijo el entrenador del Manchester United, Sir Alex Ferguson. 

Con la UEFA Champions League creciendo a nivel comercial y deportivo, el tramo final de la década de los 90 trajo cambios en otras competiciones de clubes. La UEFA decidió dejar de organizar la Recopa de la UEFA tras la temporada 1998/99, fusionando la competición con la Copa de la UEFA (a consecuencia de eso aumentó la lista de participantes).

Por otra parte en 1998 la Supercopa de la UEFA, en la que participaban en campeón de la Champions League y el campeón de la Recopa de la UEFA (remplazado por el vencedor de la Copa de la UEFA desde el año 2000) pasó a disputarse a partido único en una sede fija: Mónaco. La Copa Intertoto de la UEFA, la ruta de verano para acceder a la Copa de la UEFA, se lanzó en 1995 mientras que la Copa de las Regiones de la UEFA, para equipos aficionados, se puso en marcha en 1999.

Mientras, cada vez el fútbol sala llamaba más la atención y al final en 1999 el fútbol bajo techo logró su propio Campeonato de Europa. El fútbol femenino también florecía poco a poco, con el Campeonato de Europa Femenino de la UEFA celebrándose cada dos años con una mejora técnica y táctica en ambas competiciones. También hubo avances constantes en el fútbol juvenil, con las edades de los grupos y el calendario de los torneos ajustándose a los deseos de las federaciones nacionales y a los cambios en los calendarios internacionales.

En cuanto al fútbol de selecciones, ocho equipos participaron en la EURO 92 celebrada en Suecia, un torneo en el que se dio un sorprendente resultado. La UEFA decidió que Yugoslavia no podía participar debido a las sanciones de las Naciones Unidas y su lugar lo ocupó Dinamarca, subcampeona en el grupo de Yugoslavia en la fase de clasificación. Para sorpresa de todos, los daneses se llevaron el título ganando a la favorita Alemania por 2-0 en la final celebrada en Gotemburgo.

"Debería haber estado poniendo una cocina nueva pero por el contrario me convocaron para ir a Suecia", explicaba el seleccionador de Dinamarca Richard Møller Nielsen tras el triunfo. "El ayuntamiento de Copenhague se vino abajo, de la misma forma que el resto de Dinamarca. Era increíble, realmente increíble. En ese momento pensabas: 'Lo hemos conseguido de verdad, no es un sueño'", añadió Peter Schmeichel.

La UEFA, que reconoció el prestigio y el atractivo del Campeonato de Europa, decidió incrementar el número de participantes en la fase final a 16 equipos en la edición de 1996. "El 'Fútbol Vuelve a Casa' fue el eslogan que Inglaterra, cuna del deporte, escogió para un torneo que terminó con Alemania ganando a la República Checa por 2-1 en la final gracias al 'gol de oro', una nueva regla en el que el primer equipo que marcaba en la prórroga se llevaba la victoria.

"Eso era nuevo, se marcaba un gol e inmediatamente el partido se acababa. Fue una sensación extraña y no sabíamos cómo reaccionar. Primero había que dirigirlo y después, por supuesto, empezar la fiesta", apuntó el entonces delantero alemán Jürgen Klinsmann.

Por otro lado, los nuevos países comenzaron a surgir en la Europa oriental a principios de la década de los 90, además de nuevas federaciones y clubes, y en particular en la antigua URRS. La UEFA se unió a este desafío para ayudar a las nuevas federaciones a encontrar su rumbo en términos deportivos y de infraestructura. El fútbol se hizo más comercial, la UEFA continuó revirtiendo sus fondos generados por sus actividades para beneficiar a todas sus federaciones, que en 1990 eran 36 y que a final de la década aumentaron hasta 51. La UEFA también tomó medidas para mejorar la protección y la seguridad en los partidos, con medidas estrictas de seguridad como la de que todos los aficionados debían de estar sentados en los partidos de competiciones UEFA.

El proceso de integración política en Europa occidental durante la década de los 90 condujo a vínculos más estrechos entre la UEFA y la Unión Europea, y a otras cuestiones, como la de las emisiones televisivas. En 1995, la sentencia Bosman por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea significó que la UEFA, y el fútbol europeo en su conjunto, tuvieran que hacer cambios en sus reglamentos y políticas de transferencias internacionales.

Debido al gran crecimiento de la UEFA en los últimos años, la organización finalmente tuvo que trasladarse a un mayor edificio. En 1993, el Comité Ejecutivo de la UEFA decidió trasladar su sede desde Berna a Nyon, a la Suiza occidental. La UEFA tuvo la oportunidad de comprar terreno a las orillas del Lago Ginebra y de construir una moderna sede. En la primavera de 1995, la UEFA, cuyo personal era de 65 personas, se trasladó a locales provisionales en Nyon mientras el nuevo edificio era construido. La impresionante Casa del Fútbol Europeo se inauguró en octubre de 1999, justo a tiempo para el nuevo milenio.